Cerámica

Barbacoas
3 marzo, 2016
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Barros y cerámicas


TRADICIÓN AL SERVICIO DE LOS CLIENTES MÁS EXIGENTES
COCINE CON SABOR A TRADICIÓN

Ponemos a su disposición toda una gama de menaje en barro cocido alimentario para que cocine prácticamente todo lo que desee, como los guisos de la abuela, a fuego lento.

Algunos de nuestros productos más demandados que harán las delicias de sus comensales

Asadores de castañas

Realizados en barro con orificios de respiración

Platos ovalados refractarios

Perfecto para carnes y asados sin caldo

Paelleras

Para hacer unos guisos y paellas perfectos en su nuevo horno.

Cazuelas Altas

Para sopas y preparados de guisos especiales


Platos redondos refractarios

Carnes y pescados son los que mejor van en éstos accesorios

Asador de Pollos

Recoge el jugo y asa a la perfección aves y caza. No le puede faltar.

Ollas fuego directo y horno

Muy versátiles tanto para ponerlas a fuego como para realizar guisos en el horno cerámico. Diponemos de varios tamaños.

Pucheros para Fuego

Viva la tradición. Con éstos pucheros vuelve a paladear el sabor tradicional.


El Barro y cerámica de El Alfar


En Pereruela los cacharros más característicos como la cazuela, podrían hacerse sin torno alfarero o rueda. De hecho, los hornos se hacen sin rueda, mediante la técnica del urdido.

La técnicas más artesanales son dos:

  1. El modelado a mano
    Con la técnica de la pella o bola: Es muy antigua. Se parte de una pella de barro a la que se da forma de bola, y después se vacía el interior con los dedos para formar las paredes de la vasija.
    La Técnica de Churro o rollo: La técnica del Urdido . Que es la que utilizamos en Pereruela. La pieza surge a partir de churros de arcilla de grosor variable, que se van uniendo para formar el fondo de la vasija. Después se añaden otros churros para levantar las paredes del cacharro.
  2. El Modelado en torno, que es posterior al modelado a mano.
    El uso del torno cerámico es una técnica muy empleada en alfarería. Se inventó en Egipto en el año 3.000 a.C. y se introdujo en la península ibérica en el año 500 a.C. La técnica consiste en poner un bolo de arcilla sobre la rueda del torno. El alfarero lo va modelando mientras hace girar el torno con el pie o la mano.